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Mensaje del Embajador de Italia Stefano Sannino

 

Mensaje del Embajador de Italia Stefano Sannino

Perfil biográfico

 

Madrid 10.01.2018

Cuando se empieza a desempeñar un cargo se suele escribir un mensaje de saludo. Personalmente, he preferido esperar porque no quería contaros lo que me proponía hacer, sino lo que estamos haciendo, con entusiasmo, desde mi llegada aquí en la primavera de 2016. Quería contaros, en definitiva, cuál es el proyecto de Embajada que estamos construyendo y que ya es realidad.

Creo que la Embajada, más que un lugar físico – y quizás un lugar al que, en la percepción común, solo algunos pueden acceder – debe ser un centro de interés, un cruce de personas y un multiplicador de ideas. Una Embajada abierta y proyectada hacia el exterior, que evidentemente sepa desarrollar relaciones y colaboraciones a nivel político e institucional, pero que también y sobre todo sea capaz de integrarse en la sociedad y de operar en el tejido cultural, económico y social de este país.

Por esta razón, por ejemplo, sacamos la Fiesta Nacional italiana del 2 de junio de nuestra sede y la abrimos a toda la colectividad italiana, a toda la ciudadanía madrileña e – idealmente – a todos los españoles, en el marco del centro cultural Conde Duque de Madrid. Nos dirigimos a los lugares más vivos de la sociedad para buscar ideas y talentos y creamos ITmakES: una plataforma de colaboración entre el “saber hacer” italiano y español, un amplificador de proyectos innovadores capaces de combinar tradición y nuevas tecnologías, funcionalidad y estética, sostenibilidad y responsabilidad social, puesta en valor de los territorios y dimensión transnacional. Empezamos en 2016 con el sector del diseño y de la fabricación digital, para seguir este año con la enogastronomía, que nos ha permitido poner en valor la dimensión ética de nuestras culturas culinarias y de la dieta mediterránea, involucrando a los mercados de Madrid, a los chefs con estrella italianos y españoles, a las instituciones locales, a las asociaciones de voluntariado y hasta un hospital y un comedor social. Con una atención especial hacia los jóvenes: por ello lanzamos dos concursos para jóvenes catadores y para futuros talentos de la cocina italiana en España, así como anteriormente habíamos promovido dos concursos para jóvenes diseñadores y para facilitar la colaboración entre laboratorios de fabricación digital italianos y españoles.

En diplomacia, la relación entre Gobiernos es fundamental y creo firmemente en la importancia de cultivarla y fortalecerla. Sin olvidar, sin embargo, que esta relación se injerta en los cimientos de una relación entre países – Italia y España – que no se acaba con la relación político-institucional, sino que la completa y la transciende para reflejarse en la relación entre sociedades, culturas, comunidades y, en definitiva, entre italianos y españoles. Por eso, por ejemplo, como Embajada quisimos apostar por el Foro de Diálogo Italia-España como plataforma de contactos empresariales y people-to-people que pueda acompañar y fortalecer el diálogo entre los dos Gobiernos, poniendo en valor al mismo tiempo el común anclaje europeo.

La dimensión europea sigue siendo central a la hora de fortalecer las relaciones bilaterales entre Italia y España, que no pueden sino desarrollarse en Europa – porque es la dimensión mínima para tener un impacto sobre los retos globales – para Europa – porque es un espacio compartido que queremos mejorar y hacer crecer – y con Europa – porque para relanzar el proyecto europeo tenemos ante todo que fortalecer las instituciones comunes, hacerlas más representativas y eficaces. Por ello trabajamos con think tanks, universidades, medios de comunicación e institutos de investigación españoles e italianos para convertir la Embajada de Italia en un lugar de debate sobre el futuro de la Unión Europea y en un espacio de encuentro para decision-makers y opinion-makers, para discutir sobre los grandes temas de la agenda europea. El 60 aniversario de los Tratados de Roma nos proporcionó, en 2017, la ocasión para emprender un camino de este tipo, también involucrando al Congreso español y a las delegaciones de las instituciones europeas en España.

La Embajada que estamos construyendo, en definitiva, quiere ser un centro de agregación de ideas y actores, italianos y españoles, apostando en particular por los sectores en los que las dos sociedades son más vivas y dinámicas. No queremos solo promover el “Made in Italy” o la cultura italiana en España: queremos promover la colaboración entre Italia y España como herramienta para fortalecer nuestra capacidad de competir - juntos – en un mundo global. Para hacer esto hay que considerar a los dos países en su totalidad, riqueza y complejidad, poniendo en valor el patrimonio material e inmaterial de nuestros territorios, según una lógica en la cual local y global son complementarios. El diálogo entre Regiones italianas y Comunidades Autónomas españolas y la cooperación entre las ciudades de los dos países representa, por lo tanto, un pilar clave de nuestra estrategia.

También queremos que esta Embajada contribuya a la labor de concienciación sobre los grandes y pequeños retos de nuestras sociedades, en particular con respecto a la inclusión y empoderamiento de los grupos más débiles y vulnerables, contribuyendo al respeto de la diversidad, a la promoción de la igualdad entre las personas y a la lucha contra todo tipo de discriminación e intolerancia, principios sólidamente incardinados en las Constituciones italiana y española.

La Embajada no está sola en este camino, sino que puede contar con todas las instituciones del Sistema Italia en España. Un concepto ampliado de Embajada que, a mi entender, ni es definido ni preestablecido. Al contrario, puede ser extendido hasta incluir cualquier actor italiano en España que crea en nuestro proyecto y quiera contribuir para “hacer sistema”. Al lado de los actores institucionales – cuales la Cámara de Comercio italiana para España y la Cámara de Comercio de Barcelona, los Institutos de Cultura de Madrid y Barcelona, las agencias ICE y ENIT y los comités españoles de la Sociedad Dante Alighieri y de la Academia Italiana de la Cocina - pienso en las grandes y pequeñas empresas italianas establecidas aquí o en los muchísimos italianos perfectamente integrados en el tejido laboral español – tanto directivos como profesores o profesionales activos en los sectores más diversos (abogados, periodistas, médicos, chefs..) – y que constituyen un sector en continua transformación, una red viva y profunda que es la verdadera riqueza y fuente de alimentación de la relación entre Italia y España.

Esto me lleva a dirigirme a todos los italianos que residen aquí. La Embajada – junto con la Cancillería Consular, el Consulado General de Barcelona, la red de los Cónsules Honorarios y con las Escuelas italianas de Madrid y Barcelona – es y quiere seguir siendo una referencia para la colectividad italiana en España. Estamos comprometidos con toda nuestra energía y con todos los recursos de los que disponemos (¡nos gustaría tener muchos más!) para escuchar vuestras necesidades y garantizar los servicios útiles para el desempeño de vuestras actividades y para el desarrollo de vuestros intereses en este país. En particular, en los próximos meses os acompañaremos en el ejercicio de vuestro derecho al voto desde el extranjero, con motivo de las elecciones generales de 2018.

A todos, italianos y españoles, dirijo la invitación a seguirnos en esta página, en las páginas de las instituciones asociadas y en nuestro canal Twitter, y a participar en las numerosas iniciativas en curso y en las que estamos preparando para el futuro.

 


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